Con 36 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias, la buena progresión de Adam Sollazzo busca contagiar al equipo

[vc_row css_animation=”” row_type=”row” use_row_as_full_screen_section=”no” type=”full_width” angled_section=”no” text_align=”left” background_image_as_pattern=”without_pattern”][vc_column][vc_column_text]La cuarta jornada de la Liga LEB Oro no sólo sirvió para firmar un magnífico resultado en el Angulas Aguinaga Arena frente al Albacete. La victoria a domicilio del Guuk Gipuzkoa coloca al equipo en la mitad de la tabla clasificatoria y empieza a despertar buenas sensaciones entre los jugadores, cuyo nivel de competición aumenta partido tras partido. La rueda de prensa posterior al choque dejó las declaraciones de algunos de los nombres más destacados del cuadro que dirige Lolo Encinas. Entre ellos, el alero Adam Sollazzo, que tuvo unos minutos para exponer frente a los micrófonos la comodidad por la que atraviesa y la confianza que tiene puesta en el equipo para hacer algo importante esta temporada.

El estadounidense, que acumula en esta campaña 36 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias y que regresó este verano al baloncesto español para incorporarse al conjunto donostiarra, vivió el triunfo del domingo como el comienzo de una prometedora trayectoria. El jugador entiende que se trató de una importante cita para dejar claro al aficionado que el GGC piensa pelear al máximo en cada partido. Según sus palabras, el duelo contra el Albacete, aunque pudo parecer un mero trámite, exigió a los locales un plus de intensidad. El marcador (91-65) también acabó reflejando esa misma idea.

Los guipuzcoanos suman a esta altura del campeonato dos victorias y dos derrotas, todavía con una treintena de jornadas por delante y con un estado de ánimo que va en ascenso tras la alegría de la última fecha. Así lo considera Sollazzo, cuyo análisis de este arranque de curso pone el foco en la mala suerte que ha tenido el equipo con las lesiones. Hasta tres piezas indispensable de la plantilla han pasado por la enfermería. De hecho, el alero italoestadounidense se incorporó a la liga tras un par de semanas de lesión en pretemporada.

En la misma sintonía se mueven Rauno Nurger y Mike Carlson, aunque con matices. El primero de ellos está volviendo de una sobrecarga que tuvo en el Eurobasket y de someterse a un plan de recuperación específico, por lo que todavía no acumula el número de entrenamientos necesarios para jugar al cien por cien. Por su parte, el de Wisconsin, aunque ya está disponible para jugar después de someterse a una intervención quirúrgica, todavía no ha tenido minutos. El propio Lolo Encinas afirmaba recientemente en una entrevista que la plantilla volverá a ser competitiva cuando todos sus integrantes estén de vuelta y en plena forma.

Mientras tanto, a la espera de que mejoren el ritmo de juego, la estabilidad en el control tras pérdida, la precisión en el tiro y la comunicación defensiva, Adam Sollazzo destaca el salto cualitativo que ya empieza a respirarse dentro del grupo. En este sentido, él mismo ha sido capaz de enriquecer sus registros en cuestión de un par de jornadas. Contra el Estela de Cantabria firmó diecisiete puntos, y frente al Albacete acaba de hacer otros once, además de cuatro rebotes y tres asistencias. Sus números empiezan a ser determinantes a la hora de mejorar el rumbo de los partidos. No en vano, en las mejores apuestas deportivas disponibles en apuestasonline.net ya se contemplan pronósticos sobre el papel que tendrá el alero en la siguiente fase liguera del Gipuzkoa Basket.

El inicio de campeonato de Sollazzo estuvo marcado por las dos semanas que permaneció sin entrenar, quedando prácticamente inactivo por prescripción médica. Tal vez esta falta de ritmo pudo condicionar sus primeras actuaciones en la liga, y es que en Orense aterrizó con tan sólo un par de sesiones de entrenamiento en el cuerpo, una menos que cuando tocó vivir la derrota en el encuentro siguiente, ya en Castellón. A pesar de esto y de haber sufrido una pequeña torcedura de tobillo hace unos días, el alero manifiesta sentirse mucho más en forma, superando el setenta por ciento, según él, de todo lo que es capaz de aportar al Gipuzkoa Basket.

Los de Lolo Encinas acaban de cerrar su último día de preparación antes de medirse al Cáceres Patrimonio de la Humanidad este viernes a las nueve de la noche. Esta quinta cita de la LEB Oro en la ciudad extremeña será clave para confirmar el repunte de buen juego que está dejando el equipo. El técnico donostiarra entiende que se trata de un choque en el que habrá que intensificar la defensa del bloqueo directo y el control sobre los rebotes para obtener la tercera victoria del año.

Encinas considera que, aunque ha habido poco tiempo para trabajar el choque, se trata de una buena oportunidad para seguir creciendo, sobre todo si se sigue la dinámica del domingo, con mayor número de posesiones y con los jugadores mucho más acoplados entre sí. El empuje de la afición debe ocuparse del resto.

 

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]